25 de octubre de 2021

Radio Republicana

La España que embiste

Una quiere estar de actualidad en estas crónicas de la Pájara Pinta, en esta su casa (de ustedes más que nuestra) pero es imposible. Miren tenemos una oposición que nos genera estrés social de forma continuada, es imposible seguirla en sus desafueros. No es que el gobierno sea para tirar cohetes, porque Escrivá nos ha echado a los baby boomers a los leones directamente. Condenadas quedamos por el ministro “socialista del gobierno más progresista de la historia” ja, ja, a trabajar perpetuamente arrastrando nuestra artrosis y varices por el mundo laboral o a eutanasiarnos de puro hambre por las pensiones que nos anuncian. Si algo merecería un incendio callejero de los que hacen historia son estas conjeturas de un ministro que nos aterra cada vez que asoma su faz. Trabajar hasta morir o morir por no trabajar, es la disyuntiva que nos propone Escrivá. Mientras los jóvenes comienzan su vida laboral cada vez más tarde con una precariedad que mantiene por lo menos hasta la cuarentena la satisfacción de una vida plena. Repetimos, si esto es lo que nos trae el “gobierno más progresista de la historia” no sé que dejan para los siguientes…

Pero vayamos a comentar los desafueros  de esa derecha que decidió, al calor del trumpismo, tirarse al monte y se encuentra perdida entre el follaje de a ver quien dice o hace la barbaridad más gorda.

La del chiringuito de Toni Cantó es de las que hacen historia. Un tipo que como actor tuvo cierta suerte de caer en el sitio adecuado o tocar la tecla precisa (se supo arrimar al fuerte desde muy joven, se lo aseguro, y vivir del cuento muy bien)  pero sin más talento que un físico graciosete. Le conocí en sus mejores años y les aseguro que me fijé en él por gilipollas. Ni por guapo, ni por simpático…el típico tío que quiere hacerse el gracioso para demostrar que él es quién es y tiene que hacerse notar. Cero talento. Cero carisma. Cero compromiso con la escena.

Ha llegado a la política como a lo demás. Supervivencia y pervivencia. Ha cambiado tanto de partido que perdimos la cuenta y recala en el PP o en quien quiera recoger las miasmas y darle un sueldo. Isabel Díaz Ayuso…que no entiendo porqué. Ni un voto les ha ganado el susodicho. Ni uno, es más, quizá haya restado, porque por muy domado que esté el votante del PP tiene que rechinarle mucho que quien acusaba y denunciaba con arrebato hace poco tiempo ahora milite y chupe del bote de Génova 13. El muchacho sabe mendigar, sabe aferrarse como una ameba a quien él considera que puede alimentar su ego, su bolsillo y sus vicios. Muchos y caros.

Claro que tiene una virtud. Es tal su desvergüenza que no se arredra ante nada. Le vemos ahora mismo en su cuenta de twiter arremetiendo contra el valenciano, contra el catalanismo,  mejorando el discurso del mismísimo Abascal, Monasterio u Olona en franca inspiración. Este chiquet, se ha propuesto que nadie le adelante por la derecha y va de cabeza  hacia Vox…por lo menos.

78.000€ anuales  ha sacado a la adalid de la libertad. Con un chiringuito, que como él mismo reconoce (sublime esa entrevista) es él solo, sin infraestructura ni nada que se le parezca. Por cierto debieran echar un ojo a la Constitución española porque es el castellano el idioma común de todas las españolas, no el español. Según la ley suprema, español es también el gallego, euskera, y catalán…Por tanto revisen lo justo, no sea que al leer algo más que el Diez Minutos implosionen sus escasas y poco trabajadas neuronas y tengamos un problema.

Este suceso refleja una España que detestamos, la decimonónica, la que mató a Larra y amargó a  Pérez Galdós, la que arruinó la salud de Azaña, de Machado y de tantos. La aborrecible España de “que hay de lo mío” del “usted no sabe con quién está hablando” y del “vuelva usted mañana” La España de la recomendación, de la influencia del poderoso, del puesto ganado a base de lengüetear las botas del que tiene poder, del feudalismo arcaico con olor a guano y sudor viejo. Esa España ha quedado clavada con el chiringuito de Cantó.

Capítulo aparte, en este repaso, merece las palabras del jefe de la oposición Pablo Casado Blanco, refiriéndose a la II República como democracia sin ley. Ese chico, como el anterior, Cantó, ha llegado tan alto con una escasez de talento y de conocimiento que asusta pensar qué pasaría de tener poder verdadero y problemas acuciantes. En primer lugar ¿por qué y para qué se cita a la II República en este momento? Nos hace pensar en el guiño a la ultraderecha del chico de los masteres falsos. Del sinsorgo que saca carreras de Derecho en meses y alardea de Harvard sin moverse de Aravaca. Guiño a las tripas de esa ultraderecha de sol y sombra y codo en el bar. De explotadores latifundistas que añoran los tiempos en que la Guardia Civil velaba por el orden en sus mansiones y la obediencia de sus siervos. El guiño al lumpen capitalista egocéntrico y malsano de este país que se autodenomina liberal sin saber ni quién es Adam Smith. El latifundista irredento, el borrego machista que zurra a la mujer y cree que las leyes contra la violencia de género socaban el derecho de pernada.

Habría que contarle al señor Casado Blanco, que la II República puso en vigor leyes que fueron copiadas como ejemplares por los gobiernos europeos muchos años después. Repetir ahora que  las reformas legales que realizó en sus ocho años la República española, sería inútil, porque sabemos que el sesgo del fanático o del imbécil, es que si las razones esgrimidas no ratifican sus creencias, borran las razones. O me dices lo que YO pienso o no te escucho. Ya digo, sesgo de fanáticos o de imbéciles…o de imbéciles fanáticos porque suele ir unido.

Desenterrar la deformante memoria que nos intentaron inculcar en la dictadura y en esa “ejemplar” Transición tratando de convencernos que casi fue “inevitable” el golpe de Estado de Franco y sus amigos traidores, debido a la violencia republicana y al desorden, es tan falaz que todos los historiadores han salido al paso del cretino y su frase. Hay la suficiente documentación desclasificada que documenta que el golpe comenzó a gestarse en el principio de la era republicana. Terratenientes, monárquicos, derechistas, iglesia, ejercito, comenzaron sus tratos con el mismísimo Mussolini en 1931. Documentado está y de sobra conocido. Esa falacia de que el golpe se gestó cuando mataron a Calvo Sotelo es tan mentiroso que da risa a cualquier historiador, por poco versado que esté. Los golpistas quisieron tumbar a la República desde el principio, como jamás lo consiguieron con un golpe de estado, provocaron una guerra que ganó el ejército italiano y el alemán. Ayudado, por los españoles que se apuntaron al festín. Punto pelota.

El guiño de Casado Blanco a esa derecha de tripas revueltas y de ciénaga feudal, le da votos, es posible, pero le descalifica como futurible presidente de un país entero. Da asco pensar que un tipo tan mediocre y malsano pueda gobernar algún día. Claro que para eso está doña Isabel Díaz Ayuso, para asaltar el poder en esa carrera que han emprendido ambos para ver quién es el más montaraz,  más cazurro y  más bocachanclas.

Termino con las palabras de Machado, tan premonitorias. En España de diez cabezas nueve embisten y una piensa. Es evidente que esa una no está en la oposición española.

Por Maria Toca
Via lapajareramagazine




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