19 de junio de 2021

La Voz de la Memoria

Chile: Informe postelectoral

Irace Hassler, nueva alcaldesa de Santiago por el Partido Comunista, emite su voto. Santiago, Chile, mayo. 15 de 2021. | Foto: Twitter / @IraciHassler

Los resultados preliminares de las megaelecciones chilenas dan como ganadores al sector de independientes y a la izquierda, en lo que ha sido una jornada histórica de recambio de fuerzas políticas y protagonismo popular.

I. Elecciones a la Convención Constituyente

La foto de la Asamblea Constituyente que redactará la nueva Constitución de Chile retrata un país en transformación. Sin lugar a dudas el gran perdedor de la contienda fue el statu quo representado por la lista oficialista Chile Vamos en la que la derecha se postulaba unida: desde el ala más abiertamente pinochetista hasta la derecha neoliberal encarnada en el Gobierno actual.

El proceso electoral este 15 y 16 de mayo transcurrió con normalidad. La participación fue menor que la del plebiscito de octubre de 2019, donde participó un histórico 50.9 % de votantes. En esta oportunidad, la afluencia del voto fue de 42,5 %, una baja que puede explicarse por la misma situación sanitaria, el incipiente invierno y cierta pérdida de interés por parte de algunos sectores de la población,  luego de que el foco de atención de la sociedad chilena se abocara a las crisis sanitaria y económica. Tampoco hay que obviar las recurrentes denuncias de falta de transporte, sobre todo, el día domingo.

La izquierda agrupada en la Lista Apruebo Dignidad alcanzó 28 escaños, convirtiéndose en la segunda fuerza política del país, con un programa claramente antineoliberal. Este espacio está conformado por la alianza entre Partido Comunista y la gran mayoría del Frente Amplio.

La derecha llegó a esta elección habiendo hecho su trabajo a la perfección: se presentó unida en alianza, logró reunir altísimas sumas de financiamiento en campaña electoral y concitó el apoyo de los medios de comunicación. No les bastó.

Con 37 escaños la lista Chile Vamos (derecha) queda lejos del número mágico de los 52, es decir, del tercio de curules necesarios para vetar los acuerdos constituyentes (la reforma constitucional de finales de 2019 acordó una minoría de bloqueo).

La ex Concertación, agrupada en la lista del Apruebo (25 escaños), quedó relegada a una tercera fuerza.

Esto es muy relevante porque supone un punto y final al bipartidismo resultante de la llamada “transición postdictadura”. La derecha y la  Concertación (o Nueva Mayoría) siempre habían alternado el primer y segundo lugar en cada cita electoral hasta el momento. A partir de ahora, este escenario queda atrás con la reciente elección, dando paso a nuevos actores políticos.

La votación configuró un nuevo mapa de fuerzas progresistas y de izquierda que estarán obligadas a entenderse y reconocerse, dado el rol protagónico que el pueblo chileno les ha otorgado para la construcción de un marco jurídico que deje atrás el modelo fundado en la dictadura de Pinochet.

La izquierda agrupada en la Lista Apruebo Dignidad alcanzó 28 escaños, convirtiéndose en la segunda fuerza política del país, con un programa claramente antineoliberal. Este espacio está conformado por la alianza entre Partido Comunista y la gran mayoría del Frente Amplio.

La gran sorpresa de los resultados constituyentes fue la gran cantidad de escaños alcanzados por sectores independientes, un total de 48, una cifra que supera todas las proyecciones y que expresa el hartazgo por la política tradicional-partidaria que venía gestándose en el país. Dentro de estos escaños interesa llamar la atención sobre la Lista del Pueblo, que agrupa en torno a la mitad de los escaños.

Entre los curules restantes de las listas de independientes, 11 se habrían situado en la lista Nueva Constitución, independientes de centro/centro derecha y los 13 restantes no estarían agrupados en ninguna lista. Completan el escenario los 17 escaños garantizados a los pueblos indígenas donde la población mapuche tendrá un rol fundamental.

El Partido Humanista consiguió tan solo un miembro constituyente, y su candidato a la gobernación de Santiago, la pareja de Pamela Jiles (candidata presidencial), Pablo Maltés, quedó de cuarto lugar en la contienda, resultando en general una débil transferencia de la carismática figura de Jiles a esta sigla de la que es parte.

Hemos de añadir que todas estas cifras están contabilizadas a fecha de cierre de este informe, pero será el jueves cuando obtendremos los resultados definitivos, que podrán variar en algún escaño aún.

En cualquier caso, todo esto deja como resultado una Constituyente muy abierta y claramente progresista que nace con una composición inédita en la historia constituyente global: la paridad de género, con 83 mujeres y 72 hombres en el momento de cerrar esta nota. Las y los constituyentes tendrán hasta un año para redactar la nueva Carta Magna que luego será sometida a consulta popular para su aprobación.

II. Gobernadores, alcaldes y concejales

Gobernadores: Por primera vez se llevaron a cabo las elecciones para las gobernaciones regionales, que reemplazarán a los intendentes, antes eran designados por la presidencia. El esquema electoral obliga a que cada candidato debe ser escogido con una votación que supere el 40 % de los votos o pasan a segunda vuelta electoral.

Solo tres regiones eligieron a sus nuevos gobernadores en primera vuelta. En el resto habrá que esperar al 13 de junio para conocer los resultados en una segunda vuelta. De los ganadores en primera vuelta están Rodrigo Mundaca en Valparaíso, candidato independiente por el Frente Amplio, quien milita por el agua como derecho universal; Jorge Flies, independiente en Magallanes; y Andrea Macías del Partido Socialista en Aysén. La derecha logró pasar a segunda vuelta en 9 de las 13 regiones que aún están en disputa. La gobernación de Santiago se dirimirá entre la candidata del Frente Amplio, Karina Oliva, y Claudio Orrego, de la Democracia Cristiana (ex Concertación).

Alcaldes: La vieja partidocracia ha sufrido una gran derrota.

Con respecto a las elecciones regionales de 2016, los resultados actuales significaron una baja de alcaldías para la derecha de Chile Vamos y en menor medida para la ex Concertación. La UDI, principal partido de Chile Vamos, obtuvo 20 alcaldes menos que en 2016, mientras que Renovación Nacional, también dentro de Chile Vamos, obtuvo 32 alcaldías, frente a las 47 de la elección anterior. Por su parte, la ex Concertación quedó un tanto menos golpeada pero igual a la baja: el PPD obtuvo 10 alcaldías menos que en 2016 y el Partido Socialista perdió al menos tres alcaldías en comparación.

Perdieron alcaldías simbólicas como Viña del Mar, Ñuñoa, Maipú y especialmente Santiago, donde ganó la militante comunista Iraci Hassler con un 39 % de los votos es histórica (aunque encarna una elección caracterizada por la baja participación: 27 % en la capital).

El candidato presidencial Joaquín Lavín (UDI), alcalde de Las Condes, pasará la alcaldía a una copartidaria, mientras que la candidata presidencial Evelyn Matthei (UDI) fue reelecta en Providencia.

El resto de la oposición e independientes quedaron con el 37,4 %, con un Frente Amplio y Partido Comunista.

Del PC, el candidato presidencial Daniel Jadue arrasó en Recoleta (64 %)

Macarena Ripamonti del Frente Amplio ganó en Viña del Mar, desplazando a la derecha que había gobernado por 17 años esta importante municipalidad.

Jorge Sharp, alcalde de Valparaíso (independiente, ex FA), enfrentó una campaña de deslegitimación y denuncias por parte de la ex Concertación y la derecha y, sin embargo, logró ser reelecto con amplio margen.

Concejales: En la elección de 2016, Chile Vamos (coalición de derecha) y la Concertación (Nueva Mayoría en esta elección), concentraron el 86,6 % de los apoyos (47,1 % para la Nueva Mayoría y 39,5 % para Chile Vamos) de los 2.240 escaños de los concejos municipales. En la actual elección ambos perdieron parte de sus apoyos. Chile Vamos reunió en la jornada de ayer un 34,7 % de escaños y la Nueva Mayoría quedó con el 44,5 %. El resto de fuerzas políticas de oposición aumentaron su representación, pasando de un 13,4 % a un 20,8 %.

III. Concluyendo

El impulso de la movilización social primero, el respaldo unánime al cambio constituyente después, se refrendaron ayer en Chile con la entrega de poder efectivo a quienes mejor encarnan ese impulso de cambio: los independientes y la izquierda.

Serán ellos los que conducirán el poder local en las más importantes alcaldías del país y serán ellos y, sobre todo, ellas las encargadas de escribir el futuro de Chile en letras constituyentes.

Estamos a pocos meses para unas prometedoras elecciones presidenciales el próximo 21 de diciembre.

Aún es pronto para saber qué ocurrirá en ese escenario, pero lo que sí está claro que el candidato de izquierdas, Daniel Jadue, sale reforzado luego de esta cita electoral, tanto por su propio resultado en Recoleta, como en lo logrado a nivel constituyente con su lista Apruebo Dignidad. Daniel Jadue sigue apareciendo como primero o segundo en todas las encuestas publicadas.

Por su parte, Pamela Jiles, la candidata del Partido Humanista, no sale bien parada luego de esta cita electoral. Veremos.

La derecha, con sus dos candidatos más competitivos, Joaquín Lavín y Evelyn Mathei, sí obtuvieron buenos resultados en sus comunas, pero no en clave constituyente.

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