26 de octubre de 2021

Radio Republicana

Detestables

Son detestables. Y no por su ideología que cada cual tiene derecho a sus creencias. Derecho pero no respeto, que conste, porque esa moda buenista de pensar que toda idea es respetable, es falaz de raíz. No, el racismo no es respetable, el machismo a ultranza que defiende la violencia de género no es respetable, ni la xenofobia que maltrata a niños sin padres. No solo no es respetable sino que es punible legalmente y como tal debe ser tratada. Pero no es eso a lo que me refiero cuando digo que son detestables.

Son detestables porque hacen de la mentira argumento y bandera. Crean bulos infames que destruyen reputaciones y luego cuando se demuestra la mentira jamás se disculpan, al contrario, ponen en marcha de nuevo  la máquina de los bulos para elucubrar otro y otro más.

Son innobles hasta la iniquidad. Dan voz a los bajos instintos humanos sin pudor ni calibrar las consecuencias. Como gota malaya van dejando caer sus comentarios peyorativos, su maldad desgranada en frases cortas y mordaces. Como ese: “lárgate de aquí. Lárgate de España” que lanzó la víbora ultraderechista. Destilan odio de forma homeopática haciendo que lentamente socave el alma de quien lo escucha sin mucho criterio, sin mucha elaboración mental, hasta que adopta, casi sin darse cuenta, el discurso que le han trasmitido de forma casi subliminar. El del odio.

Son infames, hasta el paroxismo porque su  encono es tan transparente que se les nota demasiado las ganas de eliminarnos, de ponernos contra la pared de un cementerio y balearnos sin piedad, con la risa de hiena de Monasterio,  a la que se le escapa la maldad por la sonrisa siniestra.

Hace poco un querido compañero de https://www.lapajareramagazine.com que ha trabajado más de treinta años con personas enfermas de patologías mentales importantes, me comentaba los desajustes psicologicos que entrevía en una de las integrantes de esta caterva de iluminadas malévolas que tenemos que soportar con cargo y votos. Sí, padecen patologías que no solo no se tratan sino que alardean de su iniquidad haciendo bandera de  sus taras, tanto que asustan. Son una banda de psicópatas narcisistas malsanos que pretenden salvarnos de no se sabe qué o quién.

Provocan incendios emocionales de orden público y se quejan de que luego prenda la llama. Nos insultan a cada rato pero no les respondas porque de hacerlo,  te espetan que  no respetas su libertad y censuras o agredes. Si callas eres cobarde, si respondes eres agresiva…Entran en un bucle en el que nos meten sin posibilidad de rescate ¿Qué hacer?

Creo que los medios son responsables en un tanto por ciento alto. La manipulación de titulares es vomitiva. Hasta conseguir que la gente decente se aparte de la política porque no se resiste la presión y se la dejan a ellos. A los cabrones narcisos que chapotean en el barro de la iniquidad,  felices porque es su barro, del que están hechos y en el que navegan con soltura.

Miren, yo no he sido nunca pablista. He votado y militado un tiempo en Podemos pero sin mayores entusiasmos por el líder. Es más, he criticado en bastantes ocasiones sus decisiones políticas. Incluso les confieso que no es el candidato que me gustaría votar pero llegados a este punto es de tal calibre el ataque, tan infame el acoso –no solo a él, sino a su familia entera, incluidos los hijos-  que les confieso sin rubor ninguno que si fuera madrileña le votaba el martes sin dudarlo. Porque hay algo físico, de envidia a la inteligencia en todos los ataques que recibe la familia Iglesias. No quieren el cuerpo a cuerpo con él porque saben que les dejaría en puros cueros semánticos pero le destrozan por detrás sin piedad. Como no pueden de frente, le asestan mierda por la espalda.

Han montado un nuevo bulo con unos guardaespaldas falsos…en pocas horas ha tenido que salir Interior a desmentirlo. Son policías del Estado  toda la seguridad que lleva PI, no tiene guardaespaldas privados. Una compañera de partido coge a sus niños en brazos, se les hace una foto y ya tenemos caso con denuncia y todo. ¡Ohhh, utilizan a un cargo público como niñera! Y un juez admite la denuncia. Es una máquina infecta la que trabaja bulo tras bulo en el descrédito. Que, por supuesto, es rápidamente compartido por los indeseables de turno, llámense Ana Rosa Quintana (sí, Ana Rosa, eres indeseable porque utilizas tu privilegiado trabajo para difundir bulos, mentiras y tendenciosidades) Inútil para escribir sus propios textos pero eficaz en difundir fantasías ajenas. O como Toni Cantó que corre como galgo tonto a difundir cualquier falacia gestada por su amigo Inda o Maruenda. O como la víbora que mordió su propio veneno como es Rosa Díaz. Por no hablar de los nazis de Vox.  Extienden el reguero como sierpes y ni se inmutan cuando las cosas quedan demostradas como inciertas. Ni una sola disculpa. Nada. Pero no les llames manipuladores, mentirosos, falsarios que te sale la endogamia profesional con estandarte de la libertad de expresión.

Claro que son informadores. Claro que tienen derecho a tener ideología. Nadie lo duda,  pero debieran saber que en periodismo se contrastan las informaciones y si no hay fuente segura no se difunde. Jamás. No hacen periodismo, hacen opinión y mal. Yo ahora mismo podría contarles que vi a Ana Rosa robar en Zara ¿Quién me lo impide? o que Inda abusó de una joven en un ascensor ¿Uso mi libertad de expresión? No, miento, a sabiendas porque ni un caso ni otro ha sido contrastado por nadie. Como los suyos.

Lo de llamarles mentirosos -a Ana Rosa, plagiadora- eso puedo decirlo sin problema porque es verdad y está muy contrastado.

Hemos llegado a un punto que aún deseando que gane la izquierda en la Comunidad Madrileña, nos preguntamos ¿Qué pasará si gana? Y nos tiemblan las carnes solo de pensar en los días siguientes a un hipotético triunfo de la izquierda porque sabemos que las voces -alaridos más bien- de rabia de unos medios infames e infamantes, y de unos políticos/as infames e infamantes, se lanzarían a la yugular de los triunfadores con ánimo de extraer hasta la última gota de sangre.

No han tenido respeto a la pandemia, ni a los enfermos, ni a los muertos. Han utilizado todo, sin respeto ni pudor. Han hecho la campaña más sucia e inane que se conoce (que ya es decir) poniendo la libertad al precio de las cañas y el desprecio por la verdad utilizando tópicos absurdos que sonrojan a un niño.

Si la izquierda gana nos tememos una trumpada. Nos tememos un exabrupto vergonzoso y vergonzante como el ocurrido en EEUU a primeros de año propiciado por su líder, el ejemplo en el que se miran sin recato, Donald Trump. El adalid que ha bajuneado la controversia política hasta el subsuelo. Justo por donde pululan las ratas.

Algo huele a podrido en nuestra democracia cuando tememos el triunfo casi más que la derrota.

Aun con todo, madrileñas/os puede que no consideres importante votar. Puede que pienses que no sirve de nada. Lo que te aseguro es que no votar sí es útil. Les servirá a ellos para hundirnos/os más en su propio fango. Votar no será muy importante pero no hacerlo os aseguro que sí lo es, por eso llevan años intentando que no votemos.

Votar puede costarte un paseo. No hacerlo puede costarte la salud y  a veces hasta la vida. Recuerda lo que han hecho con la sanidad.

María Toca Cañedo©

Desde lapajareramagazine

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