18 de abril de 2021

Radio Republicana

La Voz de la Memoria

Los otros Pazos de Meirás: El Cortijo de Gambogaz

Ahora que por fin se ha hecho justicia con el Pazo de Meirás, y la jueza encargado del caso ha dictado que dicho inmueble es propiedad del estado, vamos a hablar de los otros “pazos”; concretamente vamos a hablar del Cortijo de Gambogaz, situado en la provincia de Sevilla entre los municipios de Camas y Sevilla, en un entorno clave de la Vega del Bajo Guadalquivir.

En 1851 y a raíz de la desamortización de Madoz, el cortijo es comprado por Manuela Gutiérrez, que pasó inmediatamente al hijo de ésta, Ignacio Vázquez Gutierrez, que llegó a ser Alcalde de Sevilla. Éste hombre era un pequeño terrateniente, y centró su actividad en la agricultura llegando a ser uno de los pioneros en el uso de la maquinaria agrícola que traía desde Reino Unido. Al morir, el cortijo pasa a su hijo, José Vázquez Gutiérrez pero José fallece joven y es su viuda, Rosario Reina, quién se hace cargo del Cortijo, estamos ya en el año 1930, casi a las puertas de la Segunda República. Pasan los años, y el cortijo pese a dar sus frutos, supuestamente es vendido por Rosario Reina al genocida Queipo de Llano. Y decimos, supuestamente porque aunque los herederos de Queipo de Llano sostienen que fue una donación del Ayuntamiento de Sevilla en aquel entonces, por “los servicios prestados”; los herederos de la familia Vázquez, sostienen otra versión muy distinta: su abuela por si sola no podía firmar la compraventa del cortijo, y que Queipo lo adquirió mediante extorsión: o me cedes el cortijo, o tus hijos van al frente. De hecho y según recogió el ABC en su momento, los herederos de la familia Vázquez, dieron con un documento que acredita que el Cortijo de Gambogaz sigue estando a nombre de la Familia Vázquez: una nota simple del Registro de la Propiedad. La familia de Queipo de Llano sostiene que tienen las escrituras de compraventa pero nunca las han presentado.

La verdad es que la versión de los herederos de los Vázquez, concuerda más con el modus operandi de los fascistas en aquellos años. Recordemos como el dictador Francisco Franco, “adquirió” el Pazo de Meirás a los herederos de Emilia Pardo Bazán.

Lo cierto, es que hoy por hoy no hay nada que acredite que el cortijo fue comprado por Queipo de Llano. La versión de la donación tampoco se sostiene, ya que según se cuenta, el dinero se recaudó mediante una colecta entre los trabajadores del Ayuntamiento y la Diputación de Sevilla en aquella época pero tampoco hay documentación sobre este hecho, además aún así, un cortijo de esas características tenía que costar su buen dinero en aquellos años.

Para terminar, cuando Queipo adquirió el Cortijo de Gambogaz en 1937, éste seguidamente lo dona a la Fundación Agraria Queipo de Llano, dónde luego pasa a manos del propio Queipo. Gonzalo Queipo de Llano, decía que en Gambogaz quería llevar a cabo la Reforma Agraria, pero si por eso entiende tener mano de obra esclava pues… Según se publicó en Diario.es en 2018, el historiador José María García Márquez posee documentación que acredita que en Gambogaz se utilizaba a los presos de la Cárcel de Sevilla como mano de obra esclava con lo cual, con la Ley de Memoria Histórica de Andalucía y el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática que el actual gobierno de coalición está tramitando, el Cortijo de Gambogaz pueda pasar a manos del estado al igual que el Pazo de Meirás. Si esto ocurriera, sería otro paso de gigante más para la Verdad, Justicia y Reparación con las víctimas del franquismo.

Mi agradecimiento para la realización de este pequeño artículo, a los miembros de la Plataforma Gambogaz pues sin la información aportada por ellos no hubiera sido posible su publicación.

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