26 de noviembre de 2020

Radio Republicana

La Voz de la Memoria

Renée Lafont, la primera reportera mujer de la Historia fusilada en un conflicto bélico

Retrato de Renée Lafont, fusilada en Córdoba en 1936

Fue fusilada en el cementerio cordobés de La Salud en septiembre de 1936 y escribió una novela, Los convictos del placer, con una descripción de Córdoba y su Mezquita

Desde cordobahoy

Después de 83 años reposando en silencio bajo la fértil tierra cordobesa, más de uno consideraría que esa persona aludida podría considerarse casi natural de esta ciudad califal, que la enamoró y que fue, al mismo tiempo, su tumba. Renée Charlotte Amélie Lafont nació en 1877 en la localidad francesa de Amiens, y falleció el 1 de septiembre de 1936, menos de dos meses después del inicio de la Guerra Civil española, cuando la lucha era más encarnizada en la provincia de Córdoba.

Entre medias, esta magnífica mujer dio muestras de ser una brillante intelectual que centró sus estudios en la lengua, cultura y tradiciones de España, con una pasión que le supo inculcar su padre, Charles Marie, hispanista e hispanófilo mismo tiempo, hasta el punto de ser admirada por sus traducciones al francés de obras de Blasco Ibáñez o Alberto Insúa.

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Fue de las pocas mujeres de su época que tuvo formación universitaria, de ésas que amedrentaban a los hombres superfluos y con mentalidad tradicional, lo que se notó en su faceta literaria. Escribió dos novelas, La llamada del mar (1910), traducida al castellano, y Los convictos del placer (1924), que no ha sido pasada al español, pero donde da fe de su amor palpable por Córdoba, a tenor de la descripción que hace en sus páginas de la Mezquita-Catedral.

También era periodista, que es lo que final y literalmente acabó con ella y su existencia. Trabajaba para el periódico Le Populaire, de corte socialista, que entonces dirigía el político galo de izquierdas Léon Blum, y fue enviada como corresponsal de guerra a Córdoba. Aparte de francés, evidentemente, hablaba español, alemán, inglés, italiano, griego antiguo y latín clásico. Por tanto, el idioma no era problema.

Cuando llegó a la capital cordobesa, la línea del frente no estaba do todo conformada y se suponía que la ciudad había caído en manos del bando republicano, pero no era así. El 29 de agosto, el coche en el que viajaba con dos personas más se extravió entre las líneas y cayó en una emboscada en las Cumbres de Alcolea, a 20 kilómetros de la capital, de modo que los tres ocupantes fueron capturados por las tropas golpistas.

Fosas comunes en el cementerio de Nuestra Señora de La Salud, en Córdoba

Fue fusilada en el cementerio de Nuestra Señora de la Salud, en el muro Norte, conocido como Arroyo del Moro. La fosa común en la cual se encontraba fue exhumada en 2019, después de que en 2004 fue localizado su nombre por parte del coronel farmacéutico Patricio Hidalgo Luque. Los primeros testimonios dijeron que Lafont había fallecido a causa de “anemia aguda por hemorragia consecutiva a heridas recibidas”. Un eufemismo para indicar que murió por disparos. Por este motivo, está considerada como la primera mujer reportera muerta (asesinada en este caso) en un conflicto bélico de la Historia.

Documentos conservados en archivos militares y civiles han permitido establecer a posteriori que fue conducida ante un consejo de guerra que la condenó a muerte y el 1 de septiembre de 1936 fue fusilada. Su cuerpo fue enterrado en un lugar que se mantuvo secreto hasta el día de hoy, ya que sus restos pueden estar entre las últimas exhumaciones realizadas en el camposanto de la Salud.

El coronel a la hora de investigar en 2004 plasmó una serie de preguntas, entre ellas “¿por que no se sabía quién era la francesa?, ¿por qué se ignoraba el lugar del fallecimiento y el cementerio donde fue sepultada?, ¿Por qué había un lapso de tiempo de más de dos meses entre la muerta y la inscripción de la misma?”.

Curiosamente, el coronel obtuvo algunas respuestas por parte de Luis de la Fuente Román, quien en julio de 1936 estaba en Córdoba en el regimiento de artillería pesada. Precisamente en la rotonda de La Victoria se encontraba instalando un antiaéreo de 20 milímetros, cuando vieron pasar un camión con prisioneros, quienes comenzaron a gritar cuando comprobaron que se les llevaba al cementerio. De la Fuente vio entonces a un mujer tirarse del camión, pero no pudo darse a la fuga y la volvieron a subir al vehículo. Poco después se escucharon las descargas.

Al día siguiente, el artillero escuchó en el cuartel que la mujer fusilada era francesa. Demasiadas casualidades.

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La investigación continuó con noticias en la prensa. La Voz de Córdoba y el Defensor de Córdoba hablaban de su detención, aunque la historia “en detalle” la cuenta la Quinta Batería del Regimiento de Artillería Pesada número 1. Así, el 29 de agosto, a las 11.00 horas, un coche ligero se aproximó “procedente de campo enemigo” por la antigua carretera Madrid-Cádiz. En el coche viajaban tres personas y cuando entraron en territorio hostil bajaron del coche y se protegieron “en una alcantarilla”.

Al darse a la fuga hubo aun intercambio de disparos, fusiles por los sublevados y pistolas por los emboscados, de los que dos logran marcharse y un tercero que da en tierra con una herida en la rodilla. Se trataba de una mujer de 50 años y ya no había duda. Era Renée Lafont, que cuando murió tenía 58 años, dos días después de haber sido capturada.

Lo más triste es que en aquel entonces su memoria se difuminan tanto para Francia como para España y han tenido que pasar más de 80 años, toda una vida, para que su nombre se recupere de nuevo y haya interés en su figura otra vez.

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