23 de octubre de 2020

Radio Republicana

La Voz de la Memoria

El negacionista Trump y su esposa Melania dan positivo por coronavirus

La manera en la que Trump restó importancia en los inicios del virus, ha sido objeto de discusión por parte de la opinión pública. Ahora, Estados Unidos encabeza el dramático ranking mundial de contagios.

Donald Trump, presidente de los EEUU, ha anunciado que tanto él como su esposa, Melania Trump, han dado positivo por coronavirus después de la prueba que se realizaron tras darse a conocer que una de sus asistentes más cercanas, la directora de Comunicación, Hope Hicks, también había contraído la enfermedad. «Esta noche, Melania y yo dimos positivo por COVID-19. Comenzaremos nuestro proceso de cuarentena y recuperación de inmediato. ¡Lo superaremos juntos!», ha escrito Trump en su cuenta de Twitter. Horas antes el presidente estadounidense ya publicó en sus redes sociales que comenzaría una cuarentena junto a su esposa, tras hacerse público que Hicks había dado positivo tras regresar de Minnesota, donde Trump celebró un mitin después del debate electoral del martes contra Joe Biden. «Ha dado positivo, me acabo de enterar. Ella es una trabajadora incansable. Usa mascarilla muchas veces pero ha dado positivo», dijo Trump el jueves durante una entrevista para FOX News. En aquel viaje, Hicks fue parte del equipo de campaña que se subió al avión presidencial junto a otras personas de confianza de Trump, como Jared Kushner, Dan Scavino y Nicholas Luna, ninguno de los cuales, apunta la cadena CNN, usaba mascarilla. 

Una gripe sin importancia

 Trump es uno de los líderes mundiales que se han resistido con más dureza a implantar acciones contundentes contra la Covid-19, en contra de las recomendaciones de la comunidad científica. Junto con Jair Bolsonaro en Brasil, llegó a afirmar que el virus se esfumaría con el calor primaveral y que era poco más que una gripe sin importancia. “Parece que en abril, en teoría, cuando haga un poco más de calor, desaparecerá milagrosamente [el virus]”, declaró el presidente estadounidense el pasado 10 de febrero. Insistió con su postura el 24 de febrero, con referencias a la economía: “El coronavirus está muy controlado en Estados Unidos. ¡La Bolsa comienza a estar muy bien!”, añadió. Después vaticinó: “Va a desaparecer. Un día, como si fuera un milagro, desaparecerá”. Con el tiempo moduló su parecer y atacó a la oposición y a los medios de comunicación, a los que acusó de difundir noticias falsas sobre la expansión del virus, hasta que paulatinamente reconoció la gravedad y el 13 de marzo declaró la emergencia nacional.

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