26 de noviembre de 2020

Radio Republicana

La Voz de la Memoria

Cuento algunas cosas

Publicado por Jaime Cedano Roldan

Lo que está pasando en Colombia es muy grave. Esto no tiene discusión. Con esta nota buscamos ubicar diversos aspectos de lo que está pasando, especialmente en Bogotá, y proponerlos como parte de los elementos que hay que tener en cuenta para intentar entender la situación que se vive, entendiendo que lo que ahora ocurre no se puede desligar de todos los hechos de violencias anteriores como son el asesinato de lideresas y líderes sociales, de exguerrilleros de las Farc o de las masacres de las últimas semanas.

1. El asesinato de un ciudadano en Bogotá por parte de la policía ( Javier Ordoñez 41 años, estudiante de derecho y taxista) ha sido el detonante para las protestas que han escenificado el encuentro de dos procesos: por un lado una gran indignación acumulada en diversos sectores sociales, especialmente entre los jóvenes, y en otro ángulo el fachouribismo, que busca profundizar un régimen político y social despótico, corrupto y ultra neoliberal. Y que se ha sentido golpeado por la detención domiciliaria de Uribe.

2. La violencia policial ordenada y dirigida desde el Alto Mando policial y el ministerio de defensa, expresa un intento de reconquista a “sangre y fuego” de Bogotá, bastión del antiuribismo y de un electorado crítico e independiente. Desde su detención domiciliaria Álvaro Uribe dirige la razzia policial y la ofensiva mediática para hacer ver a los manifestantes como los vándalos culpables de todo.

3. Iván Duque juega el papel del “rey bobo”, complaciente con las acciones sangrientas, y alegre como Nerón con las llamas de la ciudad incendiada, mientras alienta el enriquecimiento de sus padrinos y amigos, y el poder absoluto en manos de Uribe su jefe, guía espiritual y mentor.

4. La autopsia del cuerpo de Javier Ordoñez, videos del interior del centro policial a donde fue conducido, torturado y rematado, y los testimonios de amigos y familiares, permiten establecer que se trató de una venganza policial por roces habidos días atrás entre el asesinado y dos policías. El resto de policías de la patrulla y de la estación también participaron de la golpiza o fueron cómplices.

5. Las protestas en los barrios asumen perfiles insurreccionales. Se expresan muchas rabias, frustraciones y desesperanzas reprimidas que llevan a miles de jóvenes a proclamar “Que arda todo”. Rabia de los nadies. Ira de los humillados, de los “sin futuro”. Pero también protestan todos los sectores sociales que sienten inconformidad generalizada con el gobierno y su abierta y desmesurada corrupción y elitismo. Protesta la gente que critica al gobierno por la destrucción de la paz, la Colombia estremecida por los más de mil líderes y lideresas sociales asesinados durante este gobierno. La gente estremecida por las masacres de las últimas semanas.

La brutalidad policial hace aumentar la violencia de las protestas. El balance parcial es de 14 muertos, centenares de heridos a bala, piedra y bolillo, Centenares de detenidos. Decenas de estaciones policiales incendiadas lo mismo que autobuses y estaciones de autobuses. Igualmente, grandes saqueos a comercios y oficinas.

6. Lo sucedido esta semana en Bogotá tiene semejanzas, aunque en menor escala, con el “Bogotazo” del 9 de abril de 1948, cuando el asesinato del líder liberal Jorge Eliecer Gaitán produjo un levantamiento popular con centenares de muertos, destrozos generalizados y el origen del conflicto social y armado que aún no termina. Gaitán había dicho que si a él lo asesinaban se produciría un gran estallido social y que se tardaría medio siglo para que las aguas se apaciguaran. Se equivocó. Van setenta y dos años y las aguas no se han calmado. Las protestas de esta semana igualmente se parece a las dimensiones de las protestas insurreccionales del Paro Cívico Nacional del 14 de septiembre de 1977.

En otras ciudades diferentes a Bogotá también hay movilizaciones y enfrentamientos entre manifestantes y policías. Pero es Bogotá el epicentro. En la tarde y noche del sábado se produjeron detenciones masivas en Pasto, Pereira, Cali y otras ciudades.

La brutalidad policial hace aumentar la violencia de las protestas. El balance parcial es de 14 muertos, centenares de heridos a bala, piedra y bolillo, Centenares de detenidos. Decenas de estaciones policiales incendiadas lo mismo que autobuses y estaciones de autobuses. Igualmente, grandes saqueos a comercios y oficinas.

7. La policía, en boca del ministro de defensa, salió el viernes a medio día a pedir perdón “por los errores cometidos”. Sienten el peso de los videos que rulan con las imágenes de la criminal brutalidad policial, saben que no doblegarán a la gente, crece la denuncia internacional que llega incluso al Tour de Francia, y desde la alcaldía de Bogotá se expresa también resistencia a la brutalidad policial y al ausentismo complaciente de Duque .

8. El viernes en Bogotá los jóvenes de algunos barrios convirtieron los incendiados centros policiales en bibliotecas y espacios de cultura y de vida. En algún barrio los manifestantes hablan tranquilamente con los policías, pero en otros barrios vuelven a sentirse las violentas cargas represivas. Provocadores atacan la biblioteca instalada en un barrio de clase media, en medio de una pacífica protesta cultural. Luego llega la policía disparando y golpeando. Lo de pedir perdón solo era una estrategia.

La lucha continúa y va pa largo.

Jaime Cedano Roldan (@cedano85)

Sevilla, septiembre 12 de 2020

A %d blogueros les gusta esto: